lunes, 14 de abril de 2014

La sociedad europea a fines del siglo XVIII y principios del XIX.

El nacimiento de la sociología (como una ciencia de lo social) lo podemos ubicar a fines del siglo XVIII y principios del XIX. Nace en Europa como respuesta de los intelectuales para explicar los cambios que se presentaron en esa parte del mundo, tanto en lo económico como en lo político y social.

En esta época el modo de producción capitalista, que se gestó en el seno del feudalismo, empezó a predominar sobre las formas de producción precapitalistas; ya que tanto la artesanía como la manufactura se vieron imposibilitadas a competir con el avasallador desarrollo de la gran fábrica capitalista, al grado de desaparecer paulatinamente. Del mismo modo, se intensificó el dominio económico de la ciudad sobre el campo, que provocó la desaparición de gran parte del campesinado inglés y el cambio radical de la estructura profesional, pues la población agrícola se incorporó poco a poco en las diferentes ramas de la industria. Las grandes ciudades se convierten en centros industriales como resultado de la Revolución Industrial. Al mismo tiempo que se experimentaban estos cambios en la estructura económica y social, en la política la burguesía desplazó del poder a la vieja nobleza feudal. En efecto,como una consecuencia de su poder económico, para esta clase era imprescindible asumir el poder político del Estado, ya que sólo así se podría tener una sociedad acorde con sus intereses.

El discurso político que sirvió para justificar la consolidación de la burguesía como clase dominante fue el Liberalismo. Esta doctrina se basa en la idea de la expansión interminable de la prosperidad económica, gracias a la competencia y a la perpetuidad del proceso progresivo. De ahí que el Liberalismo, ideología que pregona la libertad del individuo y de la propiedad privada, se convierta en la más acabada forma del pensamiento burgués, pues sus principios políticos se ajustaban plenamente en las aspiraciones que demandaba esta clase social, a saber:

1.La limitación del poder estatal como garantía de la libertad del individuo, pero al mismo tiempo protector de la propiedad privada de los individuos.

2.La sujeción de los gobernantes a la ley.

3.La democracia representativa que garantizaba la participación de los individuos en los asuntos públicos.

4.La existencia de la división de los poderes del Estado.

5.La no reelección de los gobernantes, garantizando la sucesión regulada en el poder.

Con estas ideas de libertad en lo económico y en lo político, la burguesía que pudo consolidarse como la clase dominante del capitalismo, comenzó a reclamar para sí privilegios sociales: derecho de propiedad, disposición de los mejores bienes sociales,libertad de empresa y de comercio, protección de las leyes y, consecuentemente, del Estado.

La urbanización de la vida social.

La nueva estructura económica y social trajo como consecuencia el desarrollo de la vida en las ciudades, en donde se incrementaba el establecimiento de industrias, centros comerciales, y también se daban las contradicciones que el propio capitalismo engendraba. En efecto, en contraste con la riqueza y privilegios que alcanzaba la burguesía, existía un número cada vez más grande de pobres e indigentes. Y dado que la ciudad era el centro de la vida social, el ambiente que en ellas imperaba mostraba, en toda su magnitud, la diferencia entre los distintos sectores que la componían.

Al respecto, Eric J. Hobsbawm dice:

En la ciudad, ya no era sólo que el humo flotara continuamente sobre sus cabezas (de quienes las habitaban) y que la mugre les impregnara, que los servicios públicos elementales: suministros de agua, sanitarios, limpieza de las calles, espacios abiertos,etcétera, no estuvieran a la altura de la emigración masiva a la ciudad, produciendo así,sobre todo después de 1830, epidemias de cólera, fiebres tifoideas y un aterrador y constante tributo a los dos grandes aniquiladores urbanos del siglo XIX: la polución atmosférica y la del agua, es decir, enfermedades respiratorias e intestinales. No era sólo que las nuevas poblaciones urbanas, a veces totalmente desconocedoras de la vida no agraria, como los irlandeses, se apretujaban en barriadas obreras frías y saturadas,cuya contemplación era penosa... Aquí la vida del pobre, fuera del trabajo, transcurría entre hileras de casuchas, en las tabernas baratas e improvisadas y en las capillas,también baratas e improvisadas donde se solía recordar que no sólo de pan vive el hombre. Era mucho más que todo esto: la ciudad destruyó la sociedad, "no hay ninguna otra ciudad en el mundo donde la distancia entre el rico y el pobre sea tan grande o la barrera que los separa tan difícil de franquear", escribió un clérigo refiriéndose a Manchester. Hay mucho menos comunicación personal entre los dueños de una hilandería y sus obreros, entre el sastre y sus aprendices, que entre el duque de Wellington y el más humilde jornalero de sus tierras." La ciudad era un volcán cuya erupción los aterrorizaba. Para sus habitantes pobres, la ciudad era más que un testigo presencial de su exclusión de la sociedad humana: era un desierto pedregoso, que a costa de sus propios esfuerzos tenían que hacer habitable.

Hobsbawl, Eric J.: Industria e imperio. Ariel-Historia, Seix Barral, Barcelona, 1977, pp. 84-85

Estas graves diferencias sociales no tenían una explicación lógica y coherente. Los sectores ilustrados de la época se preocuparon por proporcionar explicaciones de los problemas que más aquejaban a la sociedad mostrando sus dimensiones con lujo de detalle pero sin analizar las causas que los provocaban.

Las primeras investigaciones sociales.

En el primer tercio del siglo XIX, en Inglaterra y Francia se fundaron sociedades de investigación estadística, las cuales se encargaron de realizar censos sobre población, particularmente en los sectores pobres a fin de obtener datos fehacientes del número de indigentes en cada una de las ramas de la actividad productiva. Estas investigaciones, que tenían un carácter eminentemente empírico, al dar cuenta de la situación social prevaleciente provocaron diversas reacciones: por un lado los gobiernos de Inglaterra, Francia y otros países crearon legislaciones de protección social a consecuencia de diversos movimientos de trabajadores, como el movimiento cartista en Inglaterra; por otro lado, aparecieron filántropos sociales como Robert Owen, Charles Fourier y Saint-Simón, quienes propusieron diversas formas de organización social para solucionar las condiciones de los sectores pobres y marginados. De estos filántropos sociales fue Saint-Simón quien propuso que el conocimiento social debía ser un conocimiento no sólo empírico sino científico, que debía construirse con rigurosidad, conformándose en una ciencia específica de lo social o del hombre. Y es a partir de las inquietudes y propuestas de Saint-Simón que Augusto Comte, su discípulo, inicia sus investigaciones y funda la sociología como una ciencia particular y específica.De hecho, muchos de los postulados comtianos retoman las ideas sansimonianas.

Fuente bibliográfica:

Ontiveros Delgado- Mendoza Castro. Sociología I.Colegio de Bachilleres. Versión on line.

martes, 1 de abril de 2014

Trabajo práctico N° 1: cuestiones preliminares

A partir de las lecturas y de lo trabajado en las primeras clases responde: 1- ¿Te parece posible estudiar las sociedades humanas? Fundamenta tu respuesta. 2- ¿Cuáles pueden ser los mayores inconvenientes para cualquier persona que intenta estudiar sociedades humanas? Fundamenta tu respuesta. 3- Analiza la siguiente frase: "... la sociedad hace a los hombres tanto como los hombres hacen su propia historia, aunque no la hacen bajo condiciones elegidas por ellos."

lunes, 17 de marzo de 2014

¿Qué es la sociología?

Pensar la sociedad
¿Qué es la sociedad? ¿Puede una sociedad pensarse o reflexionar sobre sí misma?
¿El hombre puede comprender su propia realidad social?
¿Qué te parece?: ¿Actuamos libremente? ¿O estamos movidos por fuerzas sociales
ajenas a nuestro control? La construcción de una identidad ¿es el resultado de la
acción libre de los sujetos? ¿O es el producto de una imposición de la sociedad?
Algunos dicen que cada pueblo tiene el gobierno que se merece. ¿Por qué en toda
sociedad hay un orden donde unos mandan y otros obedecen?
¿Vivimos actualmente en una sociedad mediática ? ¿Crees que sólo podemos conocer
la realidad a través de los medios de comunicación?
¿Qué es la globalización? ¿Cuáles son los mecanismos por los cuales la sociedad está
cambiando? ¿Qué consecuencias pueden tener estos cambios para nosotros?



La sociología es una disciplina difícil de aferrar a un único punto de vista. Más bien hay distintas tradiciones o teorías sociológicas. Aquí nos interesa dar cuenta del carác­ter pluralista y abierto de una disciplina en movimiento y en permanente elaboración.

¿Cuál es el objeto de la sociología?
La sociología se propone la comprensión del mundo social, que es construido cotidianamente por los hombres y mujeres, al mismo tiempo que ellos son construidos por él. Este mundo social no es de una vez y para siempre, sino que está en constante cambio. La realidad social es relacional: lo que existe son las relaciones, que no se distinguen a primera vista, a diferencia de los individuos o de los grupos.
 ¿Qué es la sociología? 
 «¿Sabría que estoy preso en el mundo y que estoy situado en él, si verdaderamente estuviera preso y situado en él?»
 


La sociología se ocupa de la sociedad como sistema de relaciones sociales.En general, uno se acostumbra a pensar concretamente en los sujetos aislados, y no como productos de la sociedad en que viven. Sin embargo, hasta nuestra manera de pensar tiene una razón, somos portadores de una historia y la fabricamos en nuestras relaciones sociales. 
 ¿Cuál es la relación entre sujeto y sociedad? Pues bien, hagamos una doble lectura: 
 la sociedad hace a los hombres tanto como los hombres hacen su propia historia, aunque no la hacen bajo condiciones elegidas por ellos.

 El sociólogo francés Pierre Bourdieu afirma que en el mundo social existen estructuras objetivas, independientes de la conciencia y de la voluntad de los sujetos que son capaces de orientar o de coaccionar sus prácticas o sus representaciones. 

Las personas suelen actuar sobre la base del «sentido común», sus actos suponen una serie de valores que llevan incorporados, y no perciben inmediatamente las consecuencias de sus acciones. Así, la mayoría de los actos sociales se encuentran desprovistos de su propia autorreflexión. 
Por otra parte, los miembros de una sociedad tienen miradas muy diversas sobre la realidad, y sobre sus relaciones y nexos sociales.Vivimos en una sociedad cuyo funcionamiento total no comprendemos, pero sus consecuencias nos afectan. El mundo cambia. Las pautas de vida cambian. Todo sucede demasiado rápido. La sociología intenta comprender estos cambios.



«La sociología es una ciencia que incomoda porque, como toda ciencia devela cosas ocultas, y que en este caso, se trata de cosas que ciertos individuos o ciertos grupos sociales prefieren esconder o escon­derse porque ellas perturban sus convicciones o sus intereses (...). La ciencia social, como toda ciencia, está construida contra el sentido común, contra las apariencias primeras.
Fierre Bourdieu, Capital cultural, escuela y espacio social.